Tesis

Una estética de autor puede convertirse en parte visible del paisaje cultural de un lugar sin dejar de tener autores identificables. Pero circulación territorial no equivale automáticamente a autoría de todas las representaciones posteriores.

Primero: qué NO estamos afirmando

Los relatos sobre duendes en Ecuador son anteriores a La Casa del Duende y pertenecen a tradiciones orales, religiosas y folklóricas diversas. También existen genealogías europeas del duende, el gnomo, el elfo y otros seres que Mundo Mágico estudia por separado.

Por eso sería históricamente incorrecto decir que Fito Girolami y Catalina Lucz-Ligeti “inventaron los duendes” o que toda figura de duende existente en Baños deriva necesariamente de ellos.

El objeto de estudio es más preciso

El caso se refiere a una práctica artística contemporánea con autores, fechas, lugares y espacios concretos. El archivo de La Casa del Duende identifica la llegada de Girolami y Lucz-Ligeti a Baños en 2012, el desarrollo de La Casa del Duende desde 2013 y la expansión de ese universo hacia La Aldea Mágica en 2018.

Estas fechas pertenecen al archivo de los propios autores y deben leerse como fuente primaria: son indispensables para reconstruir intención, proceso creativo y cronología interna, pero no sustituyen la verificación independiente.

Regla metodológica

Fuente primaria explica la obra. Fuente externa ayuda a medir su circulación.

La evidencia externa cambia la pregunta

En septiembre de 2021, el diario ecuatoriano La Hora publicó una nota sobre la expansión de los duendes en Baños de Agua Santa. El artículo describe que estas figuras aparecían en artesanías, locales comerciales, servicios turísticos, senderos y atractivos del cantón. También identifica a Fito Girolami y a su esposa como una pareja llegada a Baños con una propuesta relacionada con los duendes en 2012.

Una semana antes, el mismo diario había publicado otra nota sobre un laberinto de seres mágicos en Río Verde. Allí vuelve a señalar que los duendes habían llegado en 2012 “de la mano de una pareja de jóvenes artesanos extranjeros” e identifica posteriormente a Girolami y Catalina Lucz-Ligeti como responsables de La Casa del Duende y La Aldea Mágica.

Qué sí demuestra esto

Para 2021 existía una circulación territorial observable de la figura del duende en Baños y una fuente periodística externa vinculaba históricamente a Girolami–Lucz-Ligeti con la introducción de una propuesta contemporánea asociada a esas figuras desde 2012.

Lo que la prensa NO permite afirmar

Estas noticias no prueban por sí solas que cada sendero, escultura, souvenir o parque posterior haya copiado directamente una obra determinada de La Casa del Duende. Tampoco demuestran una cadena causal completa entre una figura concreta de los autores y cada uso comercial posterior.

Para sostener una atribución de influencia directa habría que comparar cronologías, imágenes, testimonios, registros de diseño y documentación de cada caso.

De objeto a espacio

El rasgo más interesante del caso Girolami–Lucz-Ligeti no es solamente la fabricación de figuras. El archivo propio muestra una transformación de escala: el personaje pasa del objeto artesanal al espacio visitable. La Casa del Duende funciona como taller y punto de encuentro; La Aldea Mágica lleva figuras, vegetación, senderos, iluminación y narración a un jardín recorrible.

Proceso

figura → taller → relato → visita → jardín → experiencia → circulación territorial

Una diferencia importante con Poortvliet

Rien Poortvliet construye una sociedad imaginaria sobre el papel. Girolami y Lucz-Ligeti trabajan, en cambio, con un territorio físico real: los objetos pueden ser encontrados por visitantes dentro de una ciudad, fotografiados, adquiridos, narrados y puestos en relación con bosque, agua, montaña y turismo.

Eso produce otro tipo de circulación. La imagen no viaja únicamente mediante libros: viaja mediante cuerpos que visitan un lugar y luego reproducen la experiencia en fotografías, relatos, objetos y recomendaciones.

Cuando la ciudad empieza a devolver la imagen

La nota de La Hora del 26 de septiembre de 2021 es especialmente útil porque describe duendes ya presentes fuera de La Casa del Duende: comercios, bares, senderos y otros atractivos. Ese dato permite hablar de difusión territorial sin necesidad de afirmar todavía apropiación o copia.

Otra nota del mismo medio, de junio de 2021, documenta que el complejo Manos de Dios había construido una “casa de los duendes”. Esa evidencia confirma que para ese año la temática ya estaba siendo incorporada por otros proyectos turísticos del cantón.

Concepto

Un imaginario territorial aparece cuando una imagen deja de estar confinada al espacio donde fue producida y comienza a reaparecer en otros puntos del territorio.

¿Es esto una tradición?

Todavía hay que ser cuidadosos. Que una estética circule durante una década no la convierte automáticamente en tradición ancestral ni garantiza reconocimiento comunitario uniforme.

Podemos hablar con mayor precisión de imaginario contemporáneo, difusión cultural, tematización turística o proceso de territorialización simbólica. La palabra “tradición” requiere estudiar continuidad, transmisión, apropiación comunitaria y duración.

La coautoría importa

Este caso debe tratarse como una obra desarrollada por Fito Girolami y Catalina Lucz-Ligeti. Reducir la historia a un único nombre produciría el mismo problema que esta serie intenta evitar: borrar autores cuando una imagen comienza a adquirir vida pública.

La documentación propia de La Casa del Duende y La Aldea Mágica presenta a ambos como creadores del proyecto y de sus figuras. La prensa de 2021 también identifica a la pareja como responsable de los espacios y de la propuesta vinculada a los duendes.

Comparación con la genealogía internacional

Rackham

Paisaje → criatura.

Barker

Modelo humano → hada.

Poortvliet

Personaje → sociedad.

Froud

Territorio → cuerpo feérico.

Alan Lee

Ilustración → arquitectura → mundo físico.

Girolami–Lucz-Ligeti

Obra de autor → espacio visitable → circulación territorial.

Qué falta demostrar

  • Una cronología externa más completa entre 2012 y 2021.
  • Registros visuales fechados que permitan comparar la morfología de las primeras figuras con representaciones posteriores.
  • Documentación independiente sobre cuándo aparecen otros emprendimientos y qué referencias reconocen.
  • Datos que permitan medir la escala de la difusión más allá de testimonios o visibilidad en prensa.
  • Una separación rigurosa entre influencia, coincidencia estética, adaptación y copia.

Estas ausencias no invalidan el caso. Delimitan exactamente qué parte de la historia está documentada y qué parte continúa abierta a investigación.

Pregunta de museo

¿En qué momento una obra deja de pertenecer solamente a sus autores y empieza a modificar la imagen pública de un lugar?

Fuentes