Una fuente no vale lo mismo para todas las preguntas. Un testimonio puede probar que alguien recuerda una experiencia; no prueba automáticamente que la interpretación sobrenatural de esa experiencia sea correcta.
Siete etiquetas de evidencia
Investigaciones, artículos, libros y estudios especializados.
Archivos, prensa, fotografías, registros y documentos fechados.
Relatos y prácticas transmitidos en una comunidad y documentados como tales.
Lo que una persona afirma haber vivido, visto o recordado.
Decisiones de autor, símbolos, anatomías y lecturas estéticas.
Una hipótesis o aseveración que todavía no cuenta con respaldo adecuado.
Creencias sobre suerte, poderes, rituales o causalidades sobrenaturales no demostradas.
El archivo propio también es evidencia documental
La Casa del Duende conserva fotografías, obras, publicaciones, registros audiovisuales y documentos fechados que permiten reconstruir directamente su trayectoria, autoría y circulación pública desde 2012–2013. Estas fuentes primarias constituyen evidencia legítima y central para estudiar el origen del proyecto y la evolución de su lenguaje artístico.
Cuando la investigación formula preguntas más amplias sobre el conjunto de Baños de Agua Santa, el archivo se complementa con prensa, guías turísticas, fotografías de terceros, documentos institucionales, mapas, registros comerciales y testimonios. Esta triangulación no disminuye el valor del archivo propio: amplía el campo de observación y permite construir una cronología territorial más completa.
Las fuentes externas no se consideran automáticamente superiores. Cada documento se evalúa según su fecha, procedencia, autenticidad, independencia, alcance y relación concreta con la afirmación estudiada.
Cómo tratamos una afirmación extraordinaria
Primero identificamos exactamente qué se afirma. Luego preguntamos qué evidencia sería esperable si fuera cierta. Después buscamos fuentes independientes y alternativas explicativas. Si el resultado sigue siendo incierto, la conclusión correcta es “no sabemos”, no rellenar el vacío con una leyenda.
Cómo tratamos el folklore
Un relato folklórico no necesita ser científicamente verdadero para ser culturalmente importante. Se estudian su transmisión, variantes, territorio, narradores, usos sociales, símbolos y transformaciones. La etiqueta “folklore” evita dos extremos: ridiculizarlo como mentira o presentarlo literalmente como evidencia física de seres sobrenaturales.
Cómo tratamos la psicología
Las explicaciones psicológicas se presentan como marcos respaldados por estudios, no como diagnósticos de individuos. No asumimos que una persona que relata haber visto un duende tenga una enfermedad. Tampoco usamos palabras como “alucinación”, “trauma” o “esquizofrenia” sin contexto clínico y fuentes suficientes.
Cada sala puede incorporar pequeñas etiquetas de evidencia junto a objetos y relatos. El visitante aprende a reconocer si está viendo una pieza de archivo, escuchando un testimonio, leyendo folklore o conociendo una interpretación artística.
Qué se publica y qué se corrige
Mundo Mágico es un proyecto en construcción. Cuando una fuente nueva contradiga una conclusión anterior, la página debe corregirse. El objetivo del archivo no es “ganar” una discusión, sino aumentar la trazabilidad del conocimiento.
Fuentes y repositorios vinculados
- Revista Duendismo Cultural.
- Archivo de La Casa del Duende.
- La Aldea Mágica.
- Repositorio de la Universidad Andina Simón Bolívar.
- Zenodo — repositorio de investigación abierta.